viernes, 22 de agosto de 2008

Orco verde varón busca

Buenas noches, a 7 días de volver a España me decido a compartir una reflexión. El título de la entrada es un poco una gilipollez, pero, de cierta manera rocambolesca, tiene su sentido. Quiero decir:

Todos, de una manera o de otra, tenemos un lado oscuro. Ese pequeño demonio que sale en nuestro hombro y nos hace decir y hacer cosas muy feas. Según hipócrates uno de los humores del cuerpo era la bilis, que cuando se acumulaba en nuestros cuerpos nos hacía sentir ira (no miro esto desde mis tiempos de estudiante, espero que si me equivoco (y hay algún lector) seais clementes).

Impulsos tan naturales, tan humanos y, porque no decirlo, tan sanos, pero nos esforzamos con denuedo en reprimirlos.

Desde que la sociedad es tal, a grandes rasgos, se ha dejado la exclusiva de la utilización de la violencia en manos del poder central. Esta es una medida necesaria para mantener un cierto orden y un cierto grado de control sobre esa misma sociedad, evitando, entre otras cosas, su autodestruccion. Esta es una medida estatista que ha permitido desarrollar las sociedades tal y como las conocemos (aunque visto lo visto de las sociedades de hoy por hoy no se si esto del monopolio de la violencia fue una buena idea).

La mayor parte de las religiones mayoritarias impulsan al entendimiento, al perdón de las ofensas, a poner la otra mejilla. Exponiendo que aquel que devuelve los golpes no es más que un bárbaro incivilizado que hace llorar al niño jesús. Esto estaría muy bien si todo el mundo fuera así, pero no solo resulta que no todos son asi, resulta que la gran mayoría de gente fingen ser asi y solo practican formas más "encubiertas" de seguir imponiendo su voluntad sobre otros.

La cosa es que no todos jugamos a lo mismo, el entendimiento es ideal, si todos jugamos con las mismas reglas, pero normalmente eso no es así. Si todos fuéramos los animalitos de Bambi en el bosque de Bambi (pero sin cazadores) sería todo genial, pero si eres como los teletubbies en mitad de Mordor... me temo que no estás muy adaptado a tu entorno.

Analicemos en su pureza la sociedad orca que se forma en mi mente:

Cada orco tiene su hacha, los orcos grandes tienen hachas grandes con las que luchan contra sus enemigos. El orco más grande tiene el hacha más gorda y todos le hacen caso cuando habla porque si no les pega un hachazo en el pecho a la minima que se escantille. Dentro de ese esquema estan los grandes orcos, que mandan a su vez en grupos de orcos mas pequeños, sometidos a la autoridad del orco más grande. Todos obedecen porque en ello les va la vida y sueñan algún dia con convertirse, ellos o sus hijos, en orcos de pro que dominarán el cotarro y llevarán una mejor vida.

Las mejoras sociales dentro de la vida de un orco incluyen, reuniones mensuales del sindicato de orcos con Saruman, descuento en el afilador de hachas, vales de supermercado por litros de sangre y pintura para poder pintarse manos blancas en la cara.


Si comparamos esta ficticia sociedad orca con nuestra sociedad... realmente veis alguna diferencia? Yo si la veo, al menos en la sociedad orca se reconoce el uso de la fuerza como tal, en ese sentido la sociedad orca es... más honesta. Por el contrario en nuestra sociedad es... ¿como lo diria yo? había una frase en un libro que decía "puño de hierro en guante de seda".


Ahora vamos a pensar con un poco de egoismo, durante unas lineas.

Si alguien nos bordea en una discoteca o en el supermercado... que reacción es más humana? poner la otra mejilla y retroceder o responder? analicemos esto:

-Pones la otra mejilla: sonries conciliadoramente o incluso te disculpas.
-Contestas: Esto va desde darle un guantazo, hasta irte de alli, hasta cagarte en su puta madre.

Con la primera reaccion es una tácita aceptación de la realidad, el individuo se crece y buscará imponerse sobre otras personas o incluso humillarte más. Cuando tres personas te hagan esto en un día... llegan las 9 de la noche y tienes un cabreo....

Con la segunda reacción rechazamos lo que ocurre, marcamos un límite y con un poco de suerte alguien, antes o después, le dará al individuo en cuestión un par de las llamadas "ostias pedagógicas" llamadas así por lo mucho que enseñan sobre la realidad de la vida.

En estos ultimos tiempos se nos vende que el uso de la violencia, ya no física, (que esta en su mayor parte monopolizada por el Estado) sino incluso verbal, es deleznable (como me gusta esa palabra), o sea que en teoría esto debería ser de chiste.

Quiero decir que si nuestra sociedad se parece a la sociedad orca que he descrito...¿porque nos empeñamos en reaccionar como si vivieramos en disneylandia? Dispensando atropellos, faltas de respeto y educación, que nos tomen por tontos, solo por la idea de que "contestar mal es de mala educación" ...Con lo bien que sienta cagarse en los muertos de alguno que otro, como decían en la película "Rob Roy" "nunca debe subestimarse el poder curativo del odio".

Mi angelito malo es un pequeño orco verde con su hacha negra y una mano blanca pintada en la cara y haciendo una pequeña modificación a una frase de la chaqueta metálica quedaría algo asi

"porque dentro de cada persona hay un orco luchando por salir".

domingo, 17 de agosto de 2008

Vergüenza Ajena

Este fin de semana iba a ser bastante más animado ya que desde París bajaba una buena amiga mía con su novio (son también amigos de mis compañeros de piso) y además coincidía con que venía también una chica amiga de Laura a pasar unos días, asi que durante el fin de semana la población de la casa se multiplicó por dos.

Hubiera sido un fin de semana divertido si no hubieran pasado cosas que me pusieron la cara roja de vergüenza ajena.

  • Laura decidió no limpiar bien la habitación donde dormían nuestros amigos a sabiendas de que SU gata pasa alli horas y horas y que ellos son seriamente alérgicos al pelo de gato: Ver a tus invitados pasando el aspirador en tu casa durante su "fin de semana de vacaciones" da un poco de vergüenza.

  • El tendedero, también de Laura, con sus tangas y bragas ha pasado el fin de semana íntegro (veremos a ver cuando lo recoge) en mitad del salón, donde hacíamos vida común y comíamos y donde dormía la amiga de Laura.

  • Hemos "invitado" a nuestros amigos a una barbacoa y después les ha presentado la factura por las cosas compradas (la mitad de las cuales se quedan en nuestra nevera). Y ha hecho que su amiga me pague la friolera de 25 céntimos por el pan de la comida (un dinero que no había pedido y que me ha dado asco aceptar)

  • Se ha permitido el lujo de insinuar (bien lejos de mis oidos, por supuesto) que "a ver si me voy ya de la casa", como si todo lo que ocurre aqui fuera culpa mía y yo fuera el freno a su felicidad. No niego mi parte de responsabilidad en los roces propios de la convivencia, pero de ahí a hacerme responsable en exclusiva...

  • Se ha pegado el lujo de bordear a todos (a mi y a mis/nuestros invitados) e ignorarnos prácticamente en todos los momentos posibles del día salvo las comidas y algunos ratitos que bajaba de su trono para hablar con nosotros, los pobres mortales. El resto del tiempo estaban Laura, Luis y su amiga en la habitación de la "feliz pareja" haciendo... no se sabe el qué.

  • No he podido hacer más que disculparme con mis invitados por cosas que en realidad no han sido culpa mia, pero en cierto modo, y como "anfitrión", me siento responsable por ello.

Que ganas tengo de irme de aqui!!!, de dejar de aguantar impertinencias y malas caras, tonterías y frustraciones de gente que no ha hecho nada para merecer ese esfuerzo.

Espero uno de estos días contar algo un poco más alegre.

miércoles, 13 de agosto de 2008

Inaugurando

Pues eso... no hay mucho más que decir, sólo que me he abierto un blog diferente, con un propósito diferente. Mi blog de msn es para colgar fotos y reirme con mis amigos, tenerlos al tanto de mis venturas y desventuras... pero no tiene por objetivo ser sincero.

Ante esto hay varias preguntas posibles:

-¿Quien quiere que seas sincero? (poner un insulto al final de esta pregunta es completamente optativo). Respuesta: Yo

-¿Por que motivo no puedes ser sincero?
Respuesta: a mi msn tiene acceso determinada gente que por motivos (familiares o sociales) diversos, no puedo decirles que me joden cuando me joden, ni el porqué de tragar tanta quina.

-¿Porque necesitas sincerarte en un blog? Respuesta, me gusta más sincerarme con mis conocidos delante de algunas cervezas y charlando amigablemente. Lamentablemente vivo en el culo del mundo (Véase la Francia Profunda) y podemos decir que la gente con la que vivo no están interesados en saber mucho de mi vida. Por triste que resulte (si es que alguien piensa tal cosa) me amparo en el anonimato que ofrece internet para plasmar cuanto me pasa por la cabeza, sin rendir cuentas a nadie.

-¿Y si alguien que no quieres que lo lea, da con tu blog?¿Y si tu blog ofende a esas personas? Me la suda, bastante cansado estoy de tener la sensación de ser un profeta en el desierto. Si alguien se ofende le recomiendo que se ponga de pie, busque un tabique bastante recio y le presente a él sus reclamaciones.


Bueno, en esta entrega explicaré un poco de mi vida actual, que es tan larga o tan corta como se quiera. La cosa es que trabajo (y vivo) en Francia, en un hospital en medio del campo. Me vine aqui por motivos profesionales y con bastante ilusión, por cambiar de vida, por ver mundo y por comenzar mi carrera profesional. Pasé meses preparándolo todo, en papeles, con el ministerio, la universidad y porque no decirlo... reuniendo los cojones para hacerlo. Casi en el último momento un compañero de la universidad decidió venir y nos vinimos los 2.

Al llegar al hospital había otros 2 compañeros españoles los 2 parecían bastante majos, aunque uno resulto ser un imbécil y un trepa, pero volvió a España, asi que no es relevante. Luis empezó a salir con Laura, una chica española que conoció aqui, y error de novato... nos mudamos a vivir los 3 juntos.

Luis es un buen compañero de clase y no es mala persona, en absoluto. Simplemente, no tenemos nada en común, con lo cual, pese a que vivimos juntos y trabajamos juntos, hablamos más en el trabajo que en casa. Durante el tiempo que llevamos (unos 19 meses) en Francia nos hemos dedicado a hacer cada uno nuestra vida, ignorando la de los demás. Luis, Laura y el imbécil del que se fué por su lado, y yo por el mio.

En resumen, mi vida consiste en dejar pasar los días, hasta que voy de vacaciones a España y vivo de nuevo, una semana o dos, y luego... vuelta a la monotonía, a quedarse en casa, a no salir, a pasar el tiempo en internet en lugar de hacerlo con gente de verdad, de carne y hueso.

Esto aburre y deprime, pero pronto viene otra dosis de vida, dos semanas en Sevilla, volver a ver a los míos... Es una sensación extraña, como el tercer grado penitenciario "te dejamos salir, pero dentro de unos días te quiero aqui"... Bueno, no es oro todo lo que reluce, ni todo el errante anda perdido.