Buenas noches, a 7 días de volver a España me decido a compartir una reflexión. El título de la entrada es un poco una gilipollez, pero, de cierta manera rocambolesca, tiene su sentido. Quiero decir:
Todos, de una manera o de otra, tenemos un lado oscuro. Ese pequeño demonio que sale en nuestro hombro y nos hace decir y hacer cosas muy feas. Según hipócrates uno de los humores del cuerpo era la bilis, que cuando se acumulaba en nuestros cuerpos nos hacía sentir ira (no miro esto desde mis tiempos de estudiante, espero que si me equivoco (y hay algún lector) seais clementes).
Impulsos tan naturales, tan humanos y, porque no decirlo, tan sanos, pero nos esforzamos con denuedo en reprimirlos.
Desde que la sociedad es tal, a grandes rasgos, se ha dejado la exclusiva de la utilización de la violencia en manos del poder central. Esta es una medida necesaria para mantener un cierto orden y un cierto grado de control sobre esa misma sociedad, evitando, entre otras cosas, su autodestruccion. Esta es una medida estatista que ha permitido desarrollar las sociedades tal y como las conocemos (aunque visto lo visto de las sociedades de hoy por hoy no se si esto del monopolio de la violencia fue una buena idea).
La mayor parte de las religiones mayoritarias impulsan al entendimiento, al perdón de las ofensas, a poner la otra mejilla. Exponiendo que aquel que devuelve los golpes no es más que un bárbaro incivilizado que hace llorar al niño jesús. Esto estaría muy bien si todo el mundo fuera así, pero no solo resulta que no todos son asi, resulta que la gran mayoría de gente fingen ser asi y solo practican formas más "encubiertas" de seguir imponiendo su voluntad sobre otros.
La cosa es que no todos jugamos a lo mismo, el entendimiento es ideal, si todos jugamos con las mismas reglas, pero normalmente eso no es así. Si todos fuéramos los animalitos de Bambi en el bosque de Bambi (pero sin cazadores) sería todo genial, pero si eres como los teletubbies en mitad de Mordor... me temo que no estás muy adaptado a tu entorno.
Analicemos en su pureza la sociedad orca que se forma en mi mente:
Cada orco tiene su hacha, los orcos grandes tienen hachas grandes con las que luchan contra sus enemigos. El orco más grande tiene el hacha más gorda y todos le hacen caso cuando habla porque si no les pega un hachazo en el pecho a la minima que se escantille. Dentro de ese esquema estan los grandes orcos, que mandan a su vez en grupos de orcos mas pequeños, sometidos a la autoridad del orco más grande. Todos obedecen porque en ello les va la vida y sueñan algún dia con convertirse, ellos o sus hijos, en orcos de pro que dominarán el cotarro y llevarán una mejor vida.
Las mejoras sociales dentro de la vida de un orco incluyen, reuniones mensuales del sindicato de orcos con Saruman, descuento en el afilador de hachas, vales de supermercado por litros de sangre y pintura para poder pintarse manos blancas en la cara.
Si comparamos esta ficticia sociedad orca con nuestra sociedad... realmente veis alguna diferencia? Yo si la veo, al menos en la sociedad orca se reconoce el uso de la fuerza como tal, en ese sentido la sociedad orca es... más honesta. Por el contrario en nuestra sociedad es... ¿como lo diria yo? había una frase en un libro que decía "puño de hierro en guante de seda".
Ahora vamos a pensar con un poco de egoismo, durante unas lineas.
Si alguien nos bordea en una discoteca o en el supermercado... que reacción es más humana? poner la otra mejilla y retroceder o responder? analicemos esto:
-Pones la otra mejilla: sonries conciliadoramente o incluso te disculpas.
-Contestas: Esto va desde darle un guantazo, hasta irte de alli, hasta cagarte en su puta madre.
Con la primera reaccion es una tácita aceptación de la realidad, el individuo se crece y buscará imponerse sobre otras personas o incluso humillarte más. Cuando tres personas te hagan esto en un día... llegan las 9 de la noche y tienes un cabreo....
Con la segunda reacción rechazamos lo que ocurre, marcamos un límite y con un poco de suerte alguien, antes o después, le dará al individuo en cuestión un par de las llamadas "ostias pedagógicas" llamadas así por lo mucho que enseñan sobre la realidad de la vida.
En estos ultimos tiempos se nos vende que el uso de la violencia, ya no física, (que esta en su mayor parte monopolizada por el Estado) sino incluso verbal, es deleznable (como me gusta esa palabra), o sea que en teoría esto debería ser de chiste.
Quiero decir que si nuestra sociedad se parece a la sociedad orca que he descrito...¿porque nos empeñamos en reaccionar como si vivieramos en disneylandia? Dispensando atropellos, faltas de respeto y educación, que nos tomen por tontos, solo por la idea de que "contestar mal es de mala educación" ...Con lo bien que sienta cagarse en los muertos de alguno que otro, como decían en la película "Rob Roy" "nunca debe subestimarse el poder curativo del odio".
Mi angelito malo es un pequeño orco verde con su hacha negra y una mano blanca pintada en la cara y haciendo una pequeña modificación a una frase de la chaqueta metálica quedaría algo asi
"porque dentro de cada persona hay un orco luchando por salir".
Midian
Hace 12 años
