Les voy a contar una historia...
El otro día, en un semáforo, en el pueblo del infierno francés donde vivo, estábamos esperando para cruzar la calle 3 personas, un señor, vestido de color oscuro, con sus gafas, su pelo gris blanquecino y en torno a los 55 años. Un zagal de unos 15 años, de etnia magrebí con el pelo negro ensortijado, vestido con unos vaqueros y una camiseta y un servidor, que como yo fuera vestido, no viene al caso...
La cosa es que en la calle de un tranquilo pueblo de unos 10.000 habitantes de la campiña francesa, el tiempo que tarda en ponerse un semáforo en verde no puede ser de más de dos minutos. Al parecer ese tiempo resultaba excesivo para la limitada capacidad de atención del chaval, que empezó, por ir matando el rato, a darle fuertes patadas a una papelera...
El hombre y yo nos miramos durante una fracción de segundo bastante estupefactos. Yo hubiera dicho algo de buen grado, pero entre que en cuanto abro la boca se me nota el acento español, que aquello no era mi problema, y que discutir en francés con un crio de 15 años iba a ser mucha tela para mis capacidades, guardé silencio.
El caballero que estaba a mi lado, él no había cruzado palabra conmigo y no sabía de mi condición de español, ni por qué motivo guardaba silencio, pero se volvió al chaval y le dijo tranquilamente que dejara en paz la papelera. La respuesta que el crio le espetó al señor me dejó en bragas.
Tu est un raciste ==> para los que no dominen la lengua de Voltaire "Tu eres un racista"
En ese momento el semáforo se puso en verde y sin darle tiempo a contestar el chaval cruzó el paso de peatones y siguió tranquilamente su camino. El hombre me miró en busca de apoyo y yo me encogí de hombros y le dije "es increible" y alli nos separamos, el siguió su camino y yo seguí el mio.
Esa noche reflexioné y me di cuenta, no sin cierto horror, que si, que era un racista. No porque el chaval fuera "moro" o gilipollas, que ambas cosas eran ciertas. Sino por la cara de indefensión del hombre. Si el chico hubiera sido un blanco francés, el hombre le hubiera dicho cualquier cosa referente a su falta de educación, pero guardó silencio, pensando que si le decía algo desagradable a un magrebí, todos creerían que era un racista. No soy racista hacia los "árabes" (como los llaman aqui), soy racista hacia los blancos, hacia aquel hombre y hacia mi mismo, que por miedo a que nos digan "racista" o en mi caso por pensar "no es asunto mio" guardamos silencio, pese a que toda la razón estaba de parte de aquel hombre. Soy racista hacia nuestra propia estupidez y cobardía, por nuestro silencio pusilánime.
Estamos en una época de "tiranía de las minorías", en la que la mayoría soporta los abusos de las minorías por miedo a ser tildado de "intolerante".
Hace años, en un bar, vino hacia mi un joven y me hizo una serie de proposiciones que, dada mi condición de heterosexual, rechacé amablemente. Al despedirse me cogió el culo. Me volví muy enfadado y le dije algo, no recuerdo exactamente el que, pero no fui muy amable. El tipo, con el porte que da creerse superior por tener la razón, me dijo que yo era un homófobo. Yo me imaginé en la misma situación tras hacerle proposiciones a una señorita y que, cuando me manda a paseo, le cojo el culo... Me da una ostia que hago palmas con las orejas... y no se me ocurre decirle que es una heterófoba ni ninguna mamonada semejante, pero si yo le llego a dar una ostia a aquel tipo... no me lo quiero ni imaginar.
Cuando trabajaba de portero, un chaval también magrebí, que salió del bar portando puestas 6 chaquetas, una encima de otra, cuando lo paré en la puerta (me había avisado el dueño de una de las chaquetas) entre todas las lindezas que me dedicó figuraba la de "racista".
Me reitero, no soy racista contra los "moros", ni contra los homosexuales, soy racista contra la estupidez de nuestra sociedad, en la que hemos dejado que el miedo al "que dirán" y la demagogia oportunista nos obliguen a aceptar lo inaceptable, lo que no aceptaríamos de otras personas. Es más, no culpo ni al chaval de la papelera, ni al tipo del bar, ni al ladrón de las chaquetas de su "excusa".
Si yo fuera ellos y tuviera una "fórmula mágica" para poder hacer cuanto quisiera y obligar a la gente a callarse y aceptarlo, sin duda la utilizaría, para robar, para ligar o para hacer mi santa voluntad.
Midian
Hace 12 años
